23 de junio de 2011

Diagnóstico inicial: ciclotimia

Si aún hay alguien que siga este blog desde sus inicios, se habrá dado cuenta de algunos de los cambios, más o menos drásticos, que ha sufrido desde entonces.

En estos días de revolución, tanto externa como interna, tanto política como individual, tan social como psicológica... no puede ser de otra manera que aquí se vuelva a sufrir un zarandeo. Además de que no sería yo si esto, que es mío, no practicara de cuando en cuando, o casi siempre, el arte de la turbulencia. Por eso Javier siempre me ha dicho que vivo en una MONTAÑA RUSA.

Una noche perra en mi cama cacereña

Para la exposición de estos cambios, por costumbre, sentido o arbitrariedad, siempre he utilizado autorretratos, así que hoy, que quiero dar un paso atrás, para sacudirme algunas pulgas y volver a ser lo más parecido posible a lo que era -y a lo que quiero ser-, no me parece que haya una foto mejor que este autorretrato que inauguró "las junglas" allá por junio de 2007 (¡qué lejos está/ás!).

Ojo.
Hablaba de estos días de revolución, emocionantes tanto a nivel político como personal (es verdad que por asuntos diferentes, pero que se rozan tanto!). Pues ahí ando en los dos frentes de mi revolución, el 15M y mi recién diagnosticada ciclotimia. Del primero ya se habla bastante, aunque no lo suficiente, ni lo bien. Del segundo, ya me iré encargando yo (esto de salir de los armarios se me da bien). Pero antes, sigamos con el asunto del blog.

Le couloir étroit II.
En el momento en que le dé a publicar a esta entrada, lo primero que haré será recuperar su antiguo nombre. Hay algo que me hace sentir y pensar en que este mundo empieza a no ser tan plano. Algo personal y político. Y los rectángulos, pues habrá que procurar que no sean tan bidimensionales, que lo son, pero que de ellos salga algo de relieve, alguna sima, alguna cima, alguna incongruencia... En cuanto a Las Junglas de África, sigue siendo el territorio -mi territorio- en el que mejor me pierdo y me sano.

X.
¿Qué por qué me desnudo tanto? (¡Y más que me voy a desnudar!). Pues porque estoy absolutamente convencido de que esta absurda obsesión de erre que erre con la protección de la intimidad que infecta el mundo, además de favorecer a quienes la promocionan (ya sabemos cómo nos quieren los poderes económicos y políticos), nos convertirá a todos en extraños, extraterrestres en nuestra ya mal parada Tierra (y así también más aislados y manejables, claro!). Yo estoy convencido de que cuanto más nos conozcamos los unos a los otros, mejor nos irá. Por eso practico con el ejemplo (como hacen los políticos, aunque -gran putada!- no me puedo subir el sueldo).

Tocar el cielo.
Y ya sé que es bueno -muchos lo queremos- que el arte se confunda con la vida, pero no sé si por razones prácticas, de cierto ruido que me produce, o por cuestiones puramente estéticas, a mí me cuesta mezclar en este espacio cosas que, quizás absurdamente, me parezcan "menos elevadas" o interesantes para los otros, como que si me gusta esta película o la otra, o como si me emocioné anoche, mientras cenaba en mi patio, volviendo a oir el Dragón Negro de Esclarecidos.

Así que voy a derivar, para desnudarme integral e íntegramente, con absoluto desorden y desorganización, ciclotímica o serenamente, y sobre todo con la amplitud de registros y contradicciones que me construyen, toda esa mélange de cosas a lo que ya he llamado MI MONTAÑA ROSA, que será como la despensa de Las Junglas, en la que todo se guarda por si acaso. 

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Notas:
1. Espero que ésta me dure más que la Manola, tan absorvente y acaparadora, la pobre, que la tuve que dejar plantada porque, o la mataba yo o me agotaba ella.
2. Quizás alguna entrada emigre accidentalmente a MI MONTAÑA ROSA, para despejar la vista.

2 comentarios:

Nacho dijo...

Cuánta razón tienes. Maravilloso. Tienes un apoyo. Lo del derecho a la intimidad, privacidad etc. siempre me ha parecido una patochada. Incluso con esa obsesión tan propia de nuestra sociedad, han prohibido hacer fotos en piscinas y ciertos lugares publicos. Es tan absurdo. A la gente le han metido en la cabeza que tienen que tener intimidad y privacidad y, sin embargo, estamos más controlados que nunca. Nos hacen creer que la intimidad es no mostrarnos desnudos. Enhorabuena por este post.

Refusenik dijo...

.. y no te preocupes por la ciclotimia. Está en la índole natural de sensibilidades como la tuya ... te felicito ;)