11 de marzo de 2011

La dirección de las flechas

Bandera. Málaga, 2006.


Hay quien necesita que le marquen la dirección del suelo que pisar...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Necesitamos de tantas cosas.

Aquellas palabras no están olvidadas, siguen flotando, fluyen como humo y se elevan, revuelven instantes y se esconde y vuelven como hojas, como nubes, como truenos, retumban y susurran, aquellas palabras quedaron para siempre, guardadas en cajones revueltos, escondidas entre sábanas, en los pliegues de esta piel, corren por mi espalda, por mis manos, por mi boca.


Pero si es el perrito sin sombra de Heliodoro. Claro, no iba a ser un gato de Cheshire.