26 de enero de 2008

El mar

No me había dado cuenta, pero hoy, día uno de febrero ha hecho oficialmente nueve años de mi llegada a Málaga. Las razones por las que me vine, o debería decir mejor las razones por las que me fui de Cáceres, eran múltiples y diversas. Eran tantas que la mitad ya las he olvidado. La mitad de la mitad nunca tuvieron éxito en esta ciudad. Pero sigo aquí, ilusionado, haciendo balance cada día y -salvo alguna crisis aguda- queriéndome quedar junto a esta playa, junto a esta calidez.


Autorretrato frente al mar. Playa de Maro, Málaga, 2006.


Ahora no son demasiadas las razones por las que sigo viviendo en Málaga. Pero son poderosas. Una de ellas es el mar...

25 de enero de 2008

Juan Ido

No hay mucho que decir, sólo dejar a Juan expresarse y disfrutar al menos casi tanto como yo disfruté haciendo estas fotos en mi cuarto de baño, allá por mayo del año pasado...



Juan Ido de colores. Málaga, 2007.

22 de enero de 2008

Cuando te miran...

A veces no eres tú el que mira. A veces lo que te atrae de un encuadre es una mirada que te han dirigido al pasar. Una mirada pequeña. Una mirada frágil. Una mirada animal...


Antes de las ocho. Granada, 2007.

18 de enero de 2008

Cópulas verbales

Vengo de robar en una habitación que se ha vuelto oscura pero que tiene tanta luz como la que tú quieras absorver. Luz, oscuridad, sombras, penumbras... Temperaturas variadas. Transparencia y opacidad.

Hoy el habitante de esa habitación, a veces hospitalario, a veces no, nos ha regalado una vez más su filosofía barata. Barata porque no cuesta dinero. Y las cosas que no cuestan dinero, cuando son útiles, cuando deleitan, cuando se te enganchan para bien, son finalmente las más caras, porque no tienen precio.

Arturo Manuel, El anfitrión de E'KHÁ'ESE

Arturo Manuel, nuestro hoy filósofo, es un pequeño sabio. Pequeño, porque no le ha dado tiempo a serlo más. Y sabio, porque nos enseña sin pretenderlo.

"/SER/ Para el ke konoce, soy. Para el ke pide, estoy. Y para el ke mira, sólo parezco. Ni parecer ser, ni estar pareciendo. Tampoko estar siendo ni parecer estar, para tampoko parecer estar siendo. Sólo ser, siempre estar y alguna vez, poder parecer /ESTAR/Para el ke konoce, soy. Para el ke pide, estoy. Y para el ke mira, sólo parezco. Ni parecer ser, ni estar pareciendo. Tampoko estar siendo ni parecer estar, para tampoko parecer estar siendo. Sólo ser, siempre estar y alguna vez, poder parecer /PARECER/ Para el ke konoce, soy. Para el ke pide, estoy. Y para el ke mira, sólo parezco. Ni parecer ser, ni estar pareciendo. Tampoko estar siendo ni parecer estar, para tampoko parecer estar siendo. Sólo ser, siempre estar y alguna vez, poder parecer.SER/ESTAR/PARECER/Verbos Kopulativos."

Sólo se enseña con lo nuevo. Lo de siempre no significa nada. Lo de siempre es cada vez peor. Lo de siempre es tan aburrido como siempre, o más. Así que, este mediotocayo mío, es original, aunque no diga nada del otro mundo. Sus pies están en éste, y aquí nos enseña con su manera de estar y de ser.

Reconozco que he tenido que leer un par de veces eso que parece un trabalenguas, pero que no lo es. Lo que me sucede, Arturo Manuel, es que no sé a qué atender con más determinación, si a la imagen o las palabras. Porque esa mirada tan dura que podría partir el cristal del espejo, pero tan tierna que a la vez lo vuelve agua -agua cálida- me ha traído a Narciso a la mente. ¡Cómo me gustaría hacerte unas fotos para mis "Narcisos y Ofelias"! Y leía y te miraba y te miraba y leía y no pensaba.

Arturo Manuel PARECE de esa clase de gente que te gustaría conocer, tener a mano, en el cajoncito del cariño.

14 de enero de 2008

Bodegón de ausencias

Me vuelvo a encontrar con fotos insignificantes que me traen sensaciones y recuerdos muy poderosos. La soledad, cuando era soledad... y esa estrecha camaradería -nunca mejor dicho- con mi cámara de entonces, que me acompañaba siempre.


Bodegón de ausencias. Las Casillas, Málaga, 2005.

Comer en "Las Casillas" no era sólo comer. Era evocar momentos, la mayoría con un solo menú, un solo cuchillo, un solo vaso, un solo tenedor. Era sacar mi cuaderno y anotar los pensamientos sin estrategia ni censura. Era mirar al frente, a la derecha, o a la izquierda y confirmar como siempre que algunos obreros que allí comen están para comérselos. Y era, sobre todo, escuchar el eco de las risas de los amigos que allí, a veces, me han acompañado y que siempre estarán conmigo en "Las Casillas".

Quizás hace uno más fotos cuando está más solo. Quizás sea bueno dejar de comer en los bares. Hace ya mucho tiempo que no voy por allí. Hace ya mucho tiempo de un montón de historias...


10 de enero de 2008

Orlan


“El arte que me interesa se parece, pertenece a la resistencia. Debe sacudir los cimientos de nuestras convicciones apriorísticas, trastocar nuestros pensamientos, está fuera de las normas. Está fuera de la ley. Está contra el arte y el orden burgueses. No está allí para merecernos, para volvernos a dar lo que ya conocemos; debe arriesgarse, aun a riesgo de no ser aceptado en un principio. Se desvía de las normas y es en sí mismo un proyecto de sociedad”
(Orlan, en "El Arte Carnal: Manifiesto")





Orlan en la retrospectiva del Museo de Arte Moderno de Saint-Étienne, 2007.



Orlan. Intento de salir del cuadro, 1965.


Orlan. El beso de la artista, 1977.



Orlan. Skaï and sky et vidéo, de 1983.



Orlan. El origen de la guerra, 1989.


La carne de Orlan en una de sus intervenciones.


Orlan. Omnipresencia (instalación), 1994.


Orlan. Refiguración-Auto-Hibridación nº1, 1998.



Orlan. Máscara de danza "Pwevo" y rostro de mujer europarisiense, 2000.


Orlan. Body, Genérico Imaginario nº 28, 2001.


Rostro de Orlan en la actualidad. 2007.



“La belleza puede tener otras apariencias que no están reconocidas como bellas (…) La belleza no tiene límites, los límites de la belleza son ideológicos, son los límites de aquí y ahora”
(Cita extraída de “Orlan libère le corps, un wildcast de Cyril Skinazy”)